☐ El niño tiene entre 3 y 12 años.
☐ Necesita reducir puntualmente el ruido ambiental.
☐ Tolera llevar pequeños tapones dentro del oído.
☐ Podemos enseñarle a colocarlos correctamente.
☐ Buscamos una opción más discreta que unas orejeras.
☐ Queremos utilizar el mismo producto también para natación o ducha.
☐ Viaja en avión y suele notar molestias con los cambios de presión.
☐ Podemos supervisar inicialmente la colocación y retirada.
☐ Entendemos que los tapones reducen el sonido, pero no producen silencio completo.
☐ Utilizaremos además distancia y control del tiempo ante ruido intenso.
☐ Podemos mantenerlos limpios y guardarlos correctamente después de cada uso.
☐ No existe una situación clínica del oído que desaconseje su utilización.