Porque la idea de energía es difícil de explicar. No se puede ver ni tocar. Sin embargo, aquí el niño puede coger cinco fichas, colocarlas sobre una balanza y observar qué ocurre. Eso puede ser especialmente útil para quienes necesitan aprendizajes muy concretos.
Pero creemos que merece una reformulación importante. En vez de:
“Esta comida equivale a correr tanto tiempo.”
Preferimos:
“Los alimentos proporcionan energía al cuerpo y nuestro cuerpo utiliza energía todo el día. Algunas actividades necesitan más que otras.”
Y podemos añadir:
“El cuerpo también usa energía aunque estés durmiendo.”
Así evitamos que el niño aprenda una equivalencia peligrosa entre comer y tener que compensarlo mediante ejercicio.
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos.
Este recurso, además, ha sido desarrollado en colaboración con el Consejo General de Colegios Oficiales de Dietistas-Nutricionistas y Akros establece como objetivos educativos conocer la energía que aportan distintos alimentos, comparar el gasto asociado a diferentes actividades y aprender que la calidad nutricional de los alimentos no depende únicamente de su aporte energético.
¿Para qué perfiles o categorías lo recomienda Akros?
Akros incluye expresamente este recurso dentro de:
El producto está recomendado comercialmente para 4–10 años.
No hemos podido verificar para esta referencia concreta una clasificación oficial específica de Akros para TEA o TDAH, por lo que preferimos no atribuírselas a la marca.
Desde RealNeeds sí vemos posible utilidad para algunos niños con TEA, dificultades de aprendizaje, razonamiento matemático o comprensión conceptual, siempre que el modelo de la balanza les ayude a hacer visible la noción de energía y el adulto evite interpretaciones rígidas. Esta es nuestra valoración editorial.
Es un recurso que nos parece interesante en su formato y delicado en su mensaje. La balanza, las fichas de madera y las tarjetas pueden hacer mucho más comprensible una noción difícil como la energía, especialmente para niños con discapacidad intelectual o síndrome de Down, perfiles para los que Akros incluye expresamente este producto.
Pero no utilizaríamos literalmente la idea de “equilibrar lo que has comido con el ejercicio que haces”.
Durante la infancia, el cuerpo necesita energía para muchísimo más que moverse: crecer, mantener los órganos funcionando, regular la temperatura, aprender y desarrollarse. Y la actividad física debería relacionarse también con jugar, divertirse, explorar, ganar autonomía y sentirse bien, no con pagar una deuda por haber comido.
Con ese acompañamiento crítico, la balanza puede convertirse en una herramienta útil para entender que los alimentos aportan energía, el cuerpo la utiliza continuamente y la calidad nutricional no puede resumirse en una única cifra.
Especialmente interesante si buscas
Un juego manipulativo sobre alimentación y actividad física para hacer visible el concepto de energía, comparar cantidades y hablar de diferentes características nutricionales de los alimentos.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con discapacidad intelectual, síndrome de Down o dificultades de comprensión matemática y conceptual que se benefician de transformar una idea abstracta como la energía en fichas que pueden contar, manipular y comparar físicamente, siempre evitando asociar comida con culpa o ejercicio con compensación.