Porque aquí escuchar no es un añadido al juego: es el punto de partida. Podemos esconder las fotografías y reproducir únicamente un sonido:
“¿Qué has oído?”
“¿Crees que es una persona haciendo algo o un instrumento?”
“¿Lo has escuchado alguna vez?”
“¿Cómo crees que se produce?”
Después aparece la imagen.
Ese orden nos parece mucho más interesante que enseñar primero la fotografía, porque obliga al niño a detenerse y extraer información únicamente del sonido.
También ofrece posibilidades muy distintas según el perfil:
Con un niño con baja visión, el audio puede ocupar un papel mucho más importante que las fotografías.
Con un niño con dificultades de lenguaje, podemos escuchar, señalar y nombrar.
Y ante hiperacusia o sensibilidad auditiva, podemos incluso prescindir del bingo y trabajar con un único sonido conocido a volumen muy bajo, dando al niño control sobre cuándo escucharlo y cuándo detenerlo.
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos. La marca define este recurso como un juego para diferenciar 25 sonidos de acciones e instrumentos musicales, asociarlos con fotografías reales y aprender sus nombres.
¿Para qué perfiles o categorías lo recomienda Akros?
Akros lo incluye expresamente dentro de:
No hemos encontrado una clasificación oficial suficientemente clara de esta referencia concreta para TEA, TDAH, discapacidad intelectual o síndrome de Down, por lo que preferimos no atribuírsela a Akros.
Desde RealNeeds sí vemos posible interés para discapacidad intelectual, dificultades de lenguaje, necesidades de apoyo en discriminación auditiva y algunos niños con hiperacusia o sensibilidad sonora, en este último caso siempre desde la familiarización gradual y no como tratamiento. Esta es nuestra valoración editorial.
Nos parece probablemente uno de los bingos auditivos de Akros con más posibilidades diferentes de uso, porque mezcla dos mundos sonoros bastante ricos: las acciones cotidianas y la música.
Para niños con discapacidad visual, tiene especial interés porque Akros lo incluye expresamente para este perfil y el sonido ocupa el centro de la actividad. Como en los otros bingos de la serie, distinguiríamos bien entre baja visión y ceguera: las fotografías pueden ser aprovechables en el primer caso, mientras que en ceguera necesitarán sustituirse o adaptarse.
También le vemos un uso interesante, con muchas precauciones, en niños con hiperacusia o sensibilidad auditiva. Poder controlar el volumen, anticipar exactamente qué va a sonar y trabajar un único estímulo cada vez puede crear un contexto mucho más predecible que encontrarse con el sonido de manera inesperada en la vida real. Pero lo utilizaríamos para familiarización gradual, nunca para forzar tolerancia ni como sustituto de una intervención profesional cuando el problema tiene impacto importante.
Especialmente interesante si buscas
Un bingo de sonidos de acciones e instrumentos musicales para trabajar discriminación auditiva, atención, vocabulario y asociación sonido-imagen.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con discapacidad visual, dificultades de lenguaje o necesidades de apoyo en discriminación auditiva y, con las precauciones adecuadas, niños con sensibilidad sonora que puedan beneficiarse de explorar sonidos de forma predecible, gradual y bajo su control.