Porque hay algo muy potente en pasar de:
“Esto es una fresa”
a:
“¿Dónde crece una fresa?”
Ese pequeño salto obliga al niño a relacionar conocimientos, no solo a reconocer una fotografía.
Y además puede convertirse fácilmente en una conversación cotidiana. Podemos abrir la nevera y elegir tres alimentos:
“¿De dónde crees que viene esto?”
“¿Crece debajo de la tierra o encima?”
“¿Viene de un animal?”
“¿Lo encontramos así directamente o ha sido elaborado?”
No hace falta convertir cada comida en una clase. Pero, cuando surge la curiosidad, este tipo de material ayuda a poner orden en lo que el niño va descubriendo.
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos. Este producto está diseñado como un juego de asociación para clasificar alimentos en función de su origen.
¿Para qué perfiles o categorías lo recomienda Akros?
En su clasificación oficial actual, Akros lo incluye dentro de:
No hemos encontrado una asignación oficial específica de esta referencia a diagnósticos concretos como TEA, TDAH, discapacidad intelectual o síndrome de Down. Por eso no se los atribuimos a Akros.
Desde RealNeeds, sí vemos especial interés para niños con discapacidad intelectual, síndrome de Down, TEA, dificultades de lenguaje o necesidades de apoyo en categorización y razonamiento, precisamente porque permite trabajar con fotografías, pocas categorías y relaciones bastante concretas. Esta es nuestra valoración editorial.
Nos gusta porque trabaja una pregunta que aparece muchísimo durante la infancia: “¿y esto de dónde sale?”
El juego transforma esa curiosidad en una actividad de clasificación muy concreta y visual. Esto puede ser especialmente útil para niños que necesitan organizar la información en categorías claras antes de poder comprender relaciones más amplias.
Para RealNeeds tiene además interés porque Akros lo incluye expresamente dentro de necesidades especiales, aunque sin vincularlo a un diagnóstico concreto.
Y le vemos bastante recorrido más allá de las propias tarjetas. Podemos llevarlo a la cocina, al supermercado, al huerto o a la mesa y descubrir que detrás de cada alimento existe una historia: algo ha crecido, ha sido cultivado, recogido, pescado, obtenido de un animal o transformado antes de llegar hasta nosotros.
Especialmente interesante si buscas
Un juego educativo con fotografías reales para aprender de dónde vienen los alimentos mientras se practican clasificación, vocabulario y razonamiento lógico.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con discapacidad intelectual, síndrome de Down, TEA o dificultades de lenguaje y comprensión que se benefician de organizar información muy concreta en categorías visuales y relacionarla después con alimentos que encuentran en su vida cotidiana.