Porque permite hacer algo que muchas veces olvidamos cuando enseñamos conceptos: sentirlos antes de explicarlos. No hace falta empezar preguntando: “¿Esto es rugoso o suave?”. Podemos poner dos fichas delante del niño:
“Toca esta.”
“Ahora esta otra.”
“¿Son iguales o diferentes?”
Después buscamos su pareja. Más tarde la fotografía. Y finalmente aparece la palabra.
Ese orden puede ser especialmente útil para niños que necesitan partir de la experiencia concreta antes de llegar al concepto verbal.
También nos gusta que permita retirar completamente la parte visual. Si usamos el antifaz —siempre que al niño le resulte confortable—, la respuesta ya no puede depender del aspecto de la ficha: hay que explorar realmente mediante el tacto.
Akros: una marca especializada en material educativo
Akros es una empresa española especializada en material educativo con más de 30 años de experiencia en el diseño y fabricación de recursos didácticos. Tacto-Foto está diseñado específicamente para diferenciar ocho texturas y asociarlas con fotografías, estableciendo una relación visual-táctil.
¿Para qué perfiles o categorías lo recomienda Akros?
Akros incluye expresamente este recurso dentro de:
Estas categorías pertenecen al fabricante. No significan que el juego trate ninguna discapacidad ni garantizan una mejora funcional determinada.
Desde RealNeeds vemos además posible interés para algunos niños con TEA, discapacidad intelectual, dificultades de lenguaje o perfiles de procesamiento sensorial, siempre que las texturas se presenten respetando sus preferencias y tolerancia. Esa es nuestra valoración editorial, no una clasificación específica de Akros para esta referencia.
Nos parece uno de los materiales sensoriales de Akros con un encaje especialmente claro en RealNeeds porque permite que el tacto deje de ser secundario y se convierta en la principal fuente de información.
Esto tiene un interés evidente para discapacidad visual —categoría en la que Akros lo incluye expresamente—, aunque con el matiz habitual: en baja visión podemos combinar tacto y fotografías; en ceguera, las texturas siguen siendo totalmente utilizables, pero la parte fotográfica necesita sustituirse o adaptarse.
También nos gusta para niños que necesitan tocar para comprender. Comparar primero dos superficies y ponerles nombre después puede resultar mucho más significativo que aprender una lista de palabras como rugoso, suave o áspero sin una experiencia concreta detrás.
Y si existe sensibilidad táctil, el mismo material puede utilizarse respetando mucho el ritmo del niño: observar primero, tocar con un dedo si quiere, elegir qué superficies explorar y poder parar. Explorar no debería significar soportar.
Especialmente interesante si buscas
Un juego sensorial de texturas para trabajar discriminación táctil, memoria, vocabulario y asociación entre superficies y fotografías reales.
Lo elegiríamos especialmente para
Niños con discapacidad visual, dificultades para discriminar o nombrar texturas, discapacidad motora o necesidades de aprendizaje muy manipulativas que se benefician de explorar primero con las manos y convertir después esa experiencia táctil en conceptos, palabras y asociaciones con el mundo real.